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Entropía (social)

Entropía (social)
Boltzmann, Ludwig

Entropía (social)

La entropía es uno de esos conceptos que salen citarse sin saber bien bien en que consiste, como sinónimo de desorden caos creciente.

Entropía cero sería pues un instante de calma, orden completo. En realidad la cosa no está del todo así.

La entropía define la cantidad de movimiento molecular que genera calor: baja entropía, baja excitación y al contrario. El problema es que para una observación, una medida, de la entropía hay que establecer un momento inicial, que por fuerza es arbitrario. Dicho de otra manera para empezar a medir, a hablar de entropía, debemos decidir in media res desde cuando empezamos a medir.

Una cuestión de desenfoque

Si no fuese suficiente debemos también determinar cual es el estado inicial, que subconjunto del total de datos posibles sobre las moléculas que se agitan y mezclan, es que consideramos en el momento inicial. No es banal. Cambiando  esta definición, este subconjunto, cambia la perspectiva y momento inicial, la configuración peculiar de momento de inicio de nuestra medición. A nadie se le escapa que cualquier configuración es peculiar que si en vez considerásemos el total de las características sería imposible iniciar la medición porque, entre otras cosas sería imposible determinar un antes y después, un presente y un futuro.

La entropía, como propuso Boltzmann, es una cuestión de desenfoque, de una visión desenroscada de la realidad. Digamos que una baja entropía depende de la elección del momento inicial en una situación real en que no hay ni inicio ni fin, sino una agitación mayor o menor, una elección en una agitación, una mezclarse, continuo, constante.

Agitación

Pongamos todo esto en una perspectiva social, hagamos, por cuanto posible, una analoghi con nuestra cotidianidad y nuestra historia. La realidad es dialógica, pero no consecuencial, vivimos en saltos desde que hemos destructurado nuestra percepción del espacio y del tiempo, una antes del adviento de la quantistica;  yo así interpreto la síndrome de Stendhal, el puntillismo, el sol negro de Nerval, la caverna de Platón, como intento de aproximarse a una realidad muy distinta, multiestratificada, a como la percibimos corrientemente.

Así pues cuando veo los intentos de parcelación de la realidad, de acotamiento, de fosilización del tiempo en un pasado corroborante, me agito íntimamente, me sublevo ante la ceguera confortante de quien se exime de comprender la realidad como un cuadro de constante mutación, de sustancialmente iguales en estados distintos pero no inmutables.

Conclusiones mínimas

Cuando veo la elección de arbitrarias entropías cero que generen una calma social, un entusiasmo y un consenso falsos por fundarse en falsedades factuales, en elecciones arbitrarias, entonces me irrito, me asombro de cuanto fuerte es la tensión por situarse fuera del espíritu de la realidad, del tiempo que vivimos, más complejo, más difícil y más entusiasmante que cualquier segura calma.

La entropía pone fin a la idea del tiempo como fluir y como sucesión de un antes y un después, que por fuerza debe escogerse y las elecciones nunca son causales ni inocentes. Aceptemos la entropía como estado social, mezclémonos, agitémonos en un calor apasionante.

Publicado en ciencia Sin categoría

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