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La manzana del cambio: lecturas cruzadas

La manzana del cambio

Por una casualidad he concebido este articulo quien tiene por objeto la manzana, mejor aún, la manzana del cambio.

Una asociación de ideas casual que nació al leer algunos materiales sobre Alan Turing. Esta me sugirió las conexiones que pretendo ilustrar sobre la manzana y su valor como objeto catalizador de un cambio radical.

la manzana del cambio
Alan Turing, fuente http://www.mathscareers.org.uk

Para empezar sitúo a los 4 protagonistas de esta red singular de conexiones:  Eva, el personaje bíblico; Isaac newton, el matemático y físico; Blancanieves, el personaje de cuentos; y Alan Turing, el matemático de mil intuiciones geniales.

La manzana del cambio: mito y folclor del mal

La manzana ya desde el inicio bíblico (no importa si no se trataba de una manzana) es un elemento ponzoñoso y dañino, aunque no siempre en la misma medida. Para Blancanieves y Turing son la puerta de la muerte. Por suerte para Blancanieves la suya es solo aparente o transitoria. Para Eva (y también para Adán) sin embargo es el daño es diferido. Un daño que implica sufrimiento futuro y perpetuo al haber trasgredido la regla no comer el fruto del Árbol de la Ciencia. Es así que el mal se presenta y golpea, porque no estamos preparados para absorberlo ni hace frente a sus implicaciones,

De un manzano y su fruto caído parece que Newton obtuvo la inspiración para alcanzar el ápice de la Revolución Científica. De ahí en adelante nuestra vida en este planeta cambió para siempre.

La manzana del cambio
isaac Newton, fuente Wikipedia Commons

En formas diferentes la manzana indica el acceso del mal a la vida de las personas: muerte y sufrimiento. Su consumo marca un momento a partir del cual el cambio es radical y para peor. Desde este punto de vista el papel de Newton es el de revertir el modelo. Newton restablece la dignidad del fruto haciendo de él la clave de acceso a la ciencia y a una revolución que marcó un cambio de nuestras condiciones de vida. La misma que nos alejó, como consecuencia de los sucesivos pasos de esa revolución, de la muerte.

Un reverso posible 

Si el mito pervive en múltiples formas o puede conocer su reverso, no es menos cierto que el folclor se apropia de las imágenes para crear nuevos significados. Turing y Newton se convierten involuntariamente en símbolos de símbolos. Dos narraciones distintas sitúan el logo de Apple, firma informática, en relaciona Newton y Turing. Dos hombres cuya contribución científica se tramuta en una manzana que deviene símbolo de una empresa de una nueva revolución. La manzana del cambio aflora otra vez. Mientras tanto Blancanieves (1937) había dado una imagen pop del bien y del mal.

La manzana del cambio y el fin de la inocencia

Eva, Blancanieves y Turing, cada cual con su manzana, encarnan también el fin de la inocencia. Eva pierde la inocencia y el sumó virginal del Paraíso ofreciendo su manzana. Inocente en cuanto sus implicaciones, culpable de haber transgredido la única norma establecida. el conocimiento trae la muerte. al mundo. 

Blancanieves  pierde su inocencia personal al morder la manzana. Ella no distingue el mal si este se disfraza. No conoce la desconfianza, condición que cambia a partir del mordisco. Por supuesto también pierde su inocencia virginal al ser rescatada por el príncipe. 

Turing es sin duda el caso vuelto del revés. Si aceptamos la leyenda, en el momento de morder su manzana colma de cianuro que él mismo había inyectado (curioso el parecido con la narración fílmica de Blancanieves) ya había perdido cualquier inocencia: personal, sexual, científica, moral y personal. Con seguridad fueron pérdidas naturales en el curso de su vida, como en la de cualquier otro ser humano. Aunque en su caso la sociedad determinó un peso agravado que le condujo al suicidio.

La manzana del cambio, el género y el sexo.

No creo que pueda obviarse el lazo que une la manzana del cambio a la esfera sexual. La pérdida de una virginidad, metafórica o real, se concentra sobre una condición de género (femenino) o de identidad sexual que se considera desviada de la norma. De este modo se sugiere también una conexión fuerte entre la imagen de la manzana y la norma. El nexo género-punición está implícito y la excepción a la norma del cambio (cambio positivo) está en manos de Newton, un hombre. Creo asimismo que Turing era plenamente consciente de todas estas valencias cuando, supuestamente, eligió una manzana para suicidarse. Un hecho que confirmaría una lectura sesgada de la historia del fruto y su conexión con un cambio radical negativo: privación, dolor, sufrimiento y muerte.

Conclusiones mínimas

En definitiva un manzana de cambio nos acompaña en varias formas, no siempre evidentes a primera vista. Su valencia negativa, un cambio a peor, se agudiza si orientamos al mirada hacia el género. Su valencia de cambio radical se confirma en todas las historias en las que interviene, siempre legendarias, míticas y folclóricas. Esto da peso a su componente metafórico atemporal. en cambio una lectura cronológica   nos aporta una visión de sus cambios relativos, desde una esfera religiosa a una comercial pasando por el folclor.

Publicado en ciencia Escritura Literatura Narrativa Sociedad

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